Preparación del asalto al Vértice Basurero según Ángel Lamas Arroyo, Jefe del Estado Mayor de la Columna del Coronel Mena (Tercer Sector-Centro Izquierda de la Defensa de Madrid)
Ángel Lamas Arroyo escribió en 1972 el libro Unos... y... Otros..., en una edición presentada por Ricardo de la Cierva; el autor, militar que quedó en el lado republicano, se declara en todo momento partidario de la rebelión militar, cuenta sus vicisitudes en los puestos a los que fue destinado en defensa de la República: Estado Mayor del Ejercito del Centro, Jefatura de Estado Mayor de la Columna Puigdendola, Jefatura de Estado Mayor de la Columna de Álvarez y Jefatura de la Agrupación de Columnas Mena o Columna Mena, de la que dependía el sector C del Coronel Adolfo Prada Vaquero y en el que se encuadraba el Batallón Deportivo; César González Juarranz estaba es ese batallón y esa es la razón de reproducir aquí algunos fragmentos del libro.
El libro es autobiográfico y explica detalles que en ningún caso podrían considerarse partidistas del lado republicano, pues en su descripción deja bien claro que el autor en todo momento estuvo maniobrando para intentar cambiarse de bando aprovechando sus recorridos próximos a las líneas del frente y cuenta que tuvo buen cuidado en no beneficiar con sus decisiones al ejercito republicano, del que se consideraba rehén; justificando asi su deslealtad.
Junto a la continua crítica por los comportamientos personales abusivos de los comisarios políticos y de los jefes de la Milicia de Madrid, es palpable su desprecio a la causa republicana y el desdén por el temor de los milicianos en los primeros enfrentamientos del asedio de Madrid
y por la falta de organización existente, cuestión que reconsidera, muy a su pesar, cuando el frente se estabiliza a mediados de noviembre, reconociendo la organización conseguida y el tesón de los defensores.
Además de lo relativo al Vértice Basurero he apuntado otras referencias, que pueden interesar a investigadores para contrastar con la poca información circulante del lado republicano, especialmente las notas relativas a la situación del frente y a la ubicación de los Puestos de Mando, o a hechos significativos como la muerte del Coronel Puigdendola y la preparación y desarrollo de las operaciones en las que intervino la columna de Mena a finales de 1936 y a principios de 1937
- Cap. ACCIÓN FORZOSA. EN BUSCA DEL ESCAPE- II. 31 DE OCTUBRE DE 1936, pág 91:
Describe como sucedió la muerte del Coronel Puigdendola a manos de un grupo de milicianos en respuesta a la ejecución de un Capitán (perteneciente al grupo del Comandante Cavada) en un momento de retroceso desordenado de las líneas del frente.
- Cap. CAPITAL MEDIO ASFIXIADA. ENCUADRADO SIN REMEDIO I. CARABANCHEL, pág 125:
Explica que el 6 de noviembre de 1936 se pone a las órdenes del Coronel Arturo Mena como Jefe del Estado Mayor de la Columna AGRUPACIÓN DE COLUMNAS MENA, en la Comandancia Militar de Carabanchel Alto.
- II. MATADEROS, pág.135:
Se monta el Puesto de Mando en el cine Ideal, a un costado de la Glorieta de Mataderos, término de Carabanchel, donde termina la cuesta del General Ricardos.
- pág 136:
El despacho y Puesto de mando se monta posteriormente en una fábrica de lamparillas existente un poco antes de terminar la cuesta -según describe en la pág. 151 estaba a 300m del Fielato o límite del término municipal de Madrid-.
- III SITUACIÓN, pág. 143:
Tan sólo quedaron afectas a nuestra posición dos piezas de campaña, con misión antitanque, en previsión de avances de blindados por la avenida principal.
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Al primer salto atrás, las líneas quedaron, en esta parte del frente de Madrid, pasando por el Hospital Militar de Carabanchel, el pueblo Bajo de tal nombre y el llamado Quemadero -hacia el Basurero (junto a Usera)- para alcanzar el kilómetro segundo, después del arranque de la carretera a Villaverde y Getafe, desde la de Andalucía. Ya habían caído en manos nacionales Villaverde Bajo y el propio Cerro Rojo, en la izquierda; así como Cuatro Vientos y el Campamento Militar, en la derecha.
...
Al segundo empujón, que tuvo lugar dos o tres días después, cayeron Carabanchel Bajo, el Hospital Militar e incluso el Basurero, en nuestra vanguardia...
Al tercer empujón, que parece que se dio por nuestro sector el mismo día en que las tropas nacionales entraron en la Ciudad Universitaria y hasta penetraron algo en el casco por la calle de la Princesa, perdimos la glorieta del cine Ideal y mucho caserío de sus costados, retrasándose las líneas hasta media cuesta del General Ricardos y un poco delante de los cementerios de San Isidro y San Justo.
- IV ESPANTADAS Y FRACASOS, pág. 148:
El día 13 de noviembre, según creo recordar, fue el último achuchón sobre Madrid.
...
En la mañana de este día 13 -a lo sumo la tarde anterior-, con ocasión de la presión sufrida por el frente, hizo, para mí, su aparición primera la aviación rusa, recién llegada y dispuesta.
- pág 149:
De súbito, aparecieron en vuelo muy bajo, sobre el caserío, diez o doce aparatos de caza monoplazas, mientras disparaban sus ametralladoras en continuada salva.
Eran los que pronto denominaron los milicianos moscas y los nacionales "ratas".
- ESTABILIZACIÓN ¿NO QUISIERON O NO PUDIERON? I. CALLE DE TOLEDO, pág. 159 :
El Coronel Mena instala su Puesto de Mando en la calle de Toledo 149, mas arriba de la Glorieta de Pirámides y a 2km de las líneas republicanas de contacto, donde anteriormente estaba el Coronel de Ingenieros Alzugaray. El Sector sería pronto llamado "Tercer Sector, Centro Izquierda, de la Defensa de Madrid".
- pág. 161:
...en la tarde del 13 de noviembre volvió a haber otro retroceso... lo primero que llegó a mi conocimiento fueron las demandas de apoyo recibidas, no sólo de nuestras fuerzas sino también de la inmediata columna por la izquierda, que mandaba el ya antes aludido Coronel Adolfo Prada Vaquero.
...
nos fuimos rápidamente a la Glorieta de las Pirámides; para hallar otra vez una notable confusión y un éxodo de los acostumbrados, procedente de la parte de las carreteras de Andalucía y de Toledo. Más otro salto atrás de nuestra gente, que ya se retrasó bastante del Fielato en que por la mañana se aguantara.
Seguramente lo ocurrido fue que la fuerza nacional llegó a tomar la glorieta de Mataderos y, bien enfilada de arriba abajo la calle del General Ricardos -aunque no creo que alcanzaran a rebasar la glorieta sino patrullas y grupos de exploración- fue menester rehuir algo la dominación, poner por medio distancia sufiviente, y atrincherarse más a retaguardia.
El Puente de Toledo resultaba batido ya y hubo bajas entre los que cruzando de una a otra orilla del Manzanares, circularon por él aquella tarde.
La gente de nuestra ala izquierda, contagiada por la inmediata que dejó al descubierto su flanco, debió flojear también...
- pág 162.
El autor cuenta como ante esa situación envió a una compañía de Asalto, enviada por el Ministerio a toda prisa, por el lado derecho de la carretera de Toledo para tomar contacto con las fuerzas propias que hubieran quedado de una u otra columna. Aunque Ángel Lamas sospechaba que no quedaba nadie, reconoce que lo hizo protegido por los informes de que las columnas seguían en sus puestos, informes que el suponía falsos y sabiendo que podrían tener un mal encuentro. Efectivamente los guardias sufrieron un crecido número de bajas, hecho que reconoce fue debido a la orden que él mismo había dado; aquí el texto incluye una serie de explicaciones que intentan justificar su mala conciencia para terminar diciendo que jamás soportaría que nadie me motejara, con fundamento, de traidor.
- Pág 163:
El capitan, no obstante, se me quejó más tarde y me dijo conservaba en su poder, para descargo, la orden incierta que se le había dado.
- Pág 166:
Con la entrada del 14 de noviembre llegan de refuerzo dos batallones del 5º Regimiento, con un jefe portugués llamado Ino, un Batallón de U.H.P. con el comandante Planelles y otro de los Leones Rojos y se desiga al comandante Rovira como jefe de zona avanzada.
- Pág 168:
Junto a la casa de cuatro pisos del 149 en que se hallaba el Cuartel General, había otra de ocho, en construcción y denunciada por amenazar ruina, sobre cuya azotea se estableció nuestro observatorio.
- Pág 175:
A instancias de Planelles comprueba los trabajos de fortificación sorprendiendose... ¡desagradablemente!...
... Aquella gente, en los pocos días que llevaba detenida, había hecho un colosal trabajo.
Una trinchera continua se extendía por todo el frente de Planelles e imagino que seguiría en los demás.
Numerosas edificaciones emplazadas en la línea atrincherada, reforzadas y aspilleradas, constituían puntos de apoyo y resguardo de las fuerzas. Caminos de enlace e intercomunicación cubiertos, permitían la aproximación y evacuación en buenas condiciones. Núcleos de fuerza a la inmediación de la línea de fuego y en fácil relación con ella, conseguían mantener a los sostenes abrigados e inmediatos, en su papel potencial de pronta intervención. Banquetas y acomodamientos para las armas y los tiradores; emplazamientos de ametralladoras protegidos y no mal situados desde el doble punto de vista de su importante misión en el flanqueo y la rasancia... Todo reflejaba disposiciones e iniciativas que no pensaba yo encontrar, dado que nadie se había preocupado -con mi intervención al menos- de destinar algún personal técnico (y dudo abundará) para aconsejar y dirigir los trabajos, que tampoco supe inspeccionara nadie, oficialmente.
...
Lo cierto es que, en contra de lo que esperaba, la espontánea organización no estaba mal ni mucho menos, y, verdaderamente, se había trabajado con voluntad y ardor.
- III. EN "CA" SALVADORA, LA DROGUERA... pág. 181 :
Siguió la reorganización de las fuerzas de la Defensa de Madrid. Y el Sector atribuido al Coronel Mena, llamado también del Puente de Toledo y de la brígada nº42, fue ampliado con los de las Unidades que sustituían y reforzaban a su antigua Agrupación.
Integraban las tropas: la Brígada nº43, en zona de la carretera de Extremadura, mandada por el Teniente Coronel de Infantería don Juan Arce Mayora, con el Teniente Coronel La Iglesia, de jefe de Estado mayor. La Brígada 42, mandada por el Comandante de Milicias Rovira, en el Puente de Toledo. Y otra Brígada cuyo número no recuerdo, mandada por el Coronel Prada Vaquero, sin jefe de Estado Mayor, cubriendo el frente de la carretera de Andalucía.
Con un sector tan extenso, resultaba muy adelantado nuestro Cuartel General de Toledo 149, por lo que se retrasó más a lo castizo de Madrid y s e dejo el anterior para el Mando de la Brígada 42.
Fuimos a parar a la casa nº 82 de la misma calle, en La Fuentecilla, al domicilio... de los dueños de la famosa droguería de Salvadora, situada en el piso bajo del inmueble.
- Pág 187:
En los primeros días de diciembre se encargó a los jefes del Sector prever la retirada sobre líneas sucesivas (escalonadamente), bien determinadas dentro del casco urbano hasta quedar con el total repliegue al sur de la ciudad. En el libro se detallan los sucesivos lugares para el Puesto de Mando y para las líneas, asi como las direcciones generales de retroceso para cada Brigada.
- sigue -> IV. INTENTOS DE REACCIÓN pág. 195: El plan de reconquista del cerro Basurero